27 feb. 2013

Apuntes sobre la justicia, su rol y el discurso de Lorenzetti

En el día de la fecha, Lorenzetti dio un discurso en el aniversario 150 de la fundación de la Corte Suprema.
Cada medio de comunicación, como venimos intentando desenmascarar hace años, ha tomado el discurso del presidente de dicha institución respondiendo a sus intereses mediáticos y particulares, desde Tiempo Argentino utilizando los fallos favorables a las polìticas gobernamentales, o desde Clarín y La Nación saliendo al cruce por los Jubilados y los juicios eternos o que la Corte no debe gobernar.
Más allá del juego mediático, Lorenzetti dijo cosas muy interesantes que queremos resaltar para que no pasen por alto, acá van algunas:

"Nosotros pensamos, el poder judicial también debe cambiar, y esos cambios deben ser en beneficio del pueblo. No ha sido una tradición histórica que la Corte impulsara cambios, por un lado porque en la mayoría de esos cambios no tiene facultades, y por el otro, porque la corte estuvo siempre muy alejada de los jueces y juezas".(...)

Interesante, ¿no?
Que el presidente de la Corte Suprema plantee supuestas modificaciones progresistas al poder judicial es un gran avance en el nivel de debate que se puede dar sobre el tema, siendo que la justicia es uno de los ámbitos donde la burguesía más impone su dominación.
El revolucionario Emiliano Zapata, dijo alguna vez que "Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el Gobierno". Claro que tenía razón, pero hay que comprender qué entiende el pueblo por justicia, cuál es la versión dominante sobre el asunto y cómo el pueblo ve reflejada la práctica justiciera.
Para ser justos con ellos, no podemos negar que como tal la justicia existe, pero tampoco ellos no pueden negar - aunque intentan hacerlo - que es SU justicia, y no la herramienta que imparte equitatividad en las normas jurídicas.
Es que, ante esta premisa, tenemos que preguntarnos varias cosas. Entre ellas es si hay justicia para los pibes Quom, cuando hace dos años que están en grandes conflictos territoriales, y en las últimas dos semanas uno de ellos murió desnutrido, y el sobrino de Feliz Diaz por una golpiza, sumandose a los cientos de muertos de los pueblos originarios.
¿Hay justicia para Luciano Arruga?
¿Hay justicia para cada pibe que muere cada 28 hs por las Fuerzas represivas del Estado?
¿Hay justicia para los 195 desaparecidos en democracia?
¿Para los militantes asesinados por la yuta en tierras de Binner?
¿Y los 3600 muertos por gatillo fácil desde 1983?
Pregunto, yo me pregunto, y les pregunto, para los pibes que mueren de gatillo fácil, que murieron, morirán hoy, y mañana. ¿Hay Justicia?
Es que es el momento de plantear algo superador, entonces, en esta marea de preguntas, yo me pregunto si lo más simple, y además lógico, no sería que los jueces no fueran seleccionado entre ellos mismos, si lo más adecuado, o por ahí igualitario, no sería que la justicia esté abierta al pueblo, y no cerrada a los especialistas en leyes.
Como ciudadanos, pero no yo sólo, todos, deberíamos preguntarnos, debatir, y plantearnos, por qué no podemos seleccionar nosotros los jueces y los integrantes del poder judicial. ¿Acaso no vivimos en una democracia? ¿Acaso no es el pueblo el que gobierna? ¿O al final fuimos arrasados por el Artículo 22 de la Constitución y sólo gobiernan los representantes?.
¿Será, que al fin y al cabo, nuestra participación en esta democracia es sólo cada dos años para votar? Digo, y pregunto a quien sepa ¿No tendríamos que participar activamente en la elección de los jueces?
¿No tendríamos que tomar, como pueblo, el rol principal en este ámbito de la vida social? Que seamos nosotros los que elijamos, que nos preparemos para ello, y pongamos nuestra conciencia en el juego jurídico.
Es que tenemos que ser sinceros, la justicia, al igual que la democracia, la construye el pueblo, y es el pueblo el que debe tomar esa tarea, las riendas de esa histórica construcción.
Porque tenemos el derecho, y también la obligación. Como dice la fantástica consigna del EZLN, es el momento en que "El Pueblo mande y el Gobierno obedezca".

La otra frase de Lorenzetti, y fundamental es: "Ya no hay pensamientos únicos, hay conflictos y también hay consenso básicos o mínimos. El conflicto debe existir, es el motor de la vida social, no hay que tener miedo a los debates fuertes, porque eso es lo que permite la transformación de las Sociedades (...)".
Podríamos debatir aquello del pensamiento único, pero no lo haremos porque la intención del orador no era la que podríamos suponer. Sin embargo si dejaremos una cita de un viejo, un viejo conocido, y barbudo por cierto, que una vez hace mucho escribió: "Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante, o sea, las ideas de su dominación. Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a tono con ello; por eso, en cuanto dominan como clase y en cuanto determinan todo el ámbito de una época histórica, se comprende de suyo que lo hagan en toda su extensión, y, por tanto, entre otras cosas, también como pensadores, como productores de ideas, que regulan la producción y distribución de las ideas de su tiempo; y que sus ideas sean; por ello mismo, las ideas dominantes de la época." (Marx - La ideología alemana)
El fragmento extraido del discurso de Lorenzetti, puede y debe ser analizado extensamente, pero sin la intención de alargar mucho vamos a decir que, el presidente de la Corte Suprema nos está afirmando algo que ya sabíamos, pero que está bueno que cada tanto lo admitan desde el otro bando, aquel bando que lo intenta ocultar: Estamos atravesados por una lucha de clases.

El video entero:

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