18 sept. 2012

¿Y Julio López? 6 años de impunidad.

Re-publico una nota que escribí hace dos años, cambiaría muchas cosas, pero la esencia está, agrandé un poco los ejemplos, pero dejo la estructura:

Curioso caso el de la Argentina "demócrata" o como prefiero llamarle demócrata burguesa, que comunica e inculca en su formación histórica, ya sea desde la creación de la hegemonía en las universidades, las escuelas, en la creación de una historia común o desde la cotidianidad y todas sus instituciones que la desaparición de personas terminó y sólo fue en Gobiernos de facto.
La historia no le ha dado la razón a estos energúmenos y no sólo en la actualidad, sino en la mayoría de los gobiernos democráticos la desaparición de personas es algo a lo que recurren las fuerzas de choque para inhibir el descontento social, o simplemente, para mostrar y refregar su superioridad en la dominación.

La democracia no tiene una historia muy positiva en nuestro país, sobre todo si vamos  a la definición que la palabra tiene en realidad.
 La democracia debería de ser el sistema que acate las decisión de la mayoría, no unos cuantos burócratas que impongan sus decisiones por sobre el pueblo. La verdadera democracia, al fin y al cabo, la construye el pueblo.

Citando a Perón:
"Si alguna vez llegase a haber otro golpe, el pueblo quedará tan derrotado que la vuelta constitucional servirá solamente para garantizar, con el voto popular, los intereses del imperialismo y de sus cipayos nativos."
Siempre tuve diferencias con Perón, sobre todo ideológicas, desde la esencia misma del sistema que proponía, pero mucha razón tenía viéndolo yo con el diario de mañana.
Artistóteles y Platón son recordados como filósofos revolucionarios, pero como siempre, la historia está redactada para que sepamos algunas cosas y no otras, estos dos filósofos no miraban con buenos ojos la democracia.
En un ranking de peor a mayor decían que este sistema estaba segundo siendo la peor la tiranía ¡Qué demócratas los griegos!, esos de la famosa "polis griega"

Retomando, la democracia no tiene historia tan positiva en Argentina, pero, tanto la democracia - en cualquier expresión que tenga - como los desaparecidos van de la mano.

Es decir, ¿Democracia?... ¿Cuál? ¿la de Saenz Peña? ¿la de Roca? ¿la del voto calificado? ¿La del colegio electoral? ¿La de la mujer que no votaba? ¿o la guerra de aparatos, clientelismo y demás que hoy vivimos?

El primer desaparecido en nuestro país se remonta al año 1904, más específicamente a la manifestación del 1 de Mayo de ese año en reivindicación a los Mártires de Chicago.
70.000 obreros concurrieron al acto, Roca mandó a reprimir y Juan Ocampo es abatido en la muchedumbre.
 En un velatorio bastante peculiar la policía allana el cuerpo y lo hace desaparecer, todo estos datos cortesías de Osvaldo Bayer.

Hoy 18 de Septiembre nos recordamos de uno de los desaparecidos en democracia más conocidos, es el más conocido por lo que significa políticamente, pero no nos olvidemos que todas las semanas se recuerda a algún desaparecido que nunca salió a la luz mediática.

Pero Lopez es uno más, Luciano Arruga es otro, pero hay más.
 No nos olvidemos de Eduardo Lopez Fernandez, Miguel Bru, Andrés Nuñez, Hugo Brandam, Paulo Cristian Guardati, Adolfo Garrido, María Rosa Pacheco, Héctor Gómez, Martín Basualdo y muchos más.
Seis años desde que el sistema hizo desaparecer a una persona que sabía y no pudo contar su verdad, cuatro años de impunidad y secreto profundo, seis años sin Julio Lopez... y como suelo terminar dejo una canción que pasó de ser de las organizaciones del Campo Popular, para ser del pueblo en su conjunto:  "Ya pasaron 30 años, Kirchner dice nunca más, pero el compañero Lopez, no se sabe donde está"



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