13 ago. 2012

Fidel Castro sinónimo de revolución.

Siempre me parecieron interesantes las conjunciones entre letras, la combinación entre determinada cantidad de las mismas, que unidas de determinadas maneras forman infinidad de distintas palabras.

Fidel Castro, once letras, dos palabras, letras que no pueden definirse en palabras, y a la vez palabras que no pueden distinguirse en letras.

Dos palabras, nombres propios, y propios de ser nombre.
Nombre de grandeza, humildad, sinónimo, sin más y sin menos, de pueblo.

Sinónimo de revolución, en sentido histórico, dónde sea, cómo sea, como el pueblo quiera, pero sinónimo en fin.

A ese nombre, que supera su cuerpo, que trasciende todos los elementos materiales del ser vivo, lo intentan de matar a diario.
Directa, indirecta o mediáticamente.
El gusano, el imperio, el capitalista, principales portadores de un arma que contra Fidel, no funcionan.



Hemos visto fotos trucadas, donde al hombre, lo dan de muerto, pero el nombre gana, las once letras, las dos palabras, los dos nombres, vencen y vuelven a vencer.
Triunfan ante los habanos explosivos que algún imperialista intentó hacer prender en los labios sinceros del Comandante.
Triunfan ante los atentados, tanto materiales como mediáticos, ante las invenciones y las mentiras que un grupo gigantezco de hombres poderosos se juntan a programar semanalmente.

Una vez, hace más de veinte años, hace más de lo que tengo de vivido, Fidel nos dio un mensaje.
Un mensaje que no estaba encriptado, no era ilegible, era simple y claro, pero tardamos en entender.
Batalla de ideas, se repetía una y otra ves de su voz, hasta que la "Batalla de Ideas" se transformó en un lema, que salía una  y otra vez de su boca hasta volverse casi monotemático.
¿Batalla de ideas?... ¿Qué es eso? ¿De qué habla Fidel? Nos preguntabamos todos...
Hoy, veinte, tal vez treinta, años después lo entendimos... y cuando por fín lo entendimos pensamos "Ah, Fidel, ésto era, cuánta razón tenías".

Lo tratan de violento, pero es el primer pacifista.
Lo tratan de asesino, pero es el primero en abogar por la justicia y la salud.
Invirtamos las cosas, al capitalista, dueño de la comida, la justicia y la vivienda, digámosle como se merece: Asesino, violento, genocida.
A Fidel Castro, líder indiscutible de la revolución cubana, uno de los que luchó porque ningún niño cubano pasa hambre, frío, que no duerman en la calle ni tengan que salir a pedir llamémosle revolucionario.
Llamemos al Capitalista Asesino y violento, y a Fidel Castro, ante todo humano, y sobre todo, revolucionario.


Hoy, 13 de Agosto, este hombre, que dejó de ser hombre. Este teórico, estadísta, libertador, humano,  estas dos palabras, estas once letras, cumplen 86 años de vida.
Ochenta y seis años haciendo la revolución.
Este hombre, que no puede empezar a hablar sin que la piel se nos ponga de gallina.
Este hombre que desde una isla pequeña, pero rebalsada de dignidad, levanta el dedo y antes de abrir la boca ya hace temblar al imperialismo.
Este hombre, simplemente este hombre, cumple 86 años.

Comandante Fidel Castro Ruz, a sus ochenta y seis años, sigue siendo nuestra guía, y un ejemplo para nosotros.
Fidel Castro, dos palabras, once letras, que significan ante todo: Libertador de América.


1 comentario:

Edgar dijo...

Hermoso!

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