20 ago. 2010

Haití: Una historia de rebeliones y pobreza

Aclaración: el 3 de Marzo del corriente año escribí este texto para demostrar la gran mentira que se estaba dando tras la catástrofe que tuvo lugar en Haití, hoy en día mis previsiones se dieron y todos se olvidaron del empobrecido país.


Una historia de rebeliones y pobreza

Ahora el mundo tiene compasión.
Ahora el mundo se acuerda de Haití.
Ahora el mundo sabe que Latinoamérica existe.
Ahora, y solo por ahora los medios se enfocan en una pesadilla que sufre un país de nuestro continente.



Haití, 2010. Por ahí en mi ciudad hablando de la tragedia escuché a alguno desconocer en qué idioma se habla en el país, o pensando inocentemente que se hallaba en algún sitio apartado de África: ERROR, realmente llamado República de Haití, es una parte de la isla conocida como “La Española” que cuenta con diez millones de habitantes y una larga historia de dictaduras y rebeliones en su haber.

Podríamos decir que si hacemos un ranking de los países más pobre de América, Haití ocuparía el puesto número uno (Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo o PNUD ocupa el puesto 108 en el índice de desarrollo humano, donde el 65 % de la población vive por debajo de la línea de la pobreza y en cuanto a la esperanza de vida no supera los 50 años) seguido de nuestro vecino Bolivia, ambos vividores de una larga historia de racismo europeo y  también de sus vecinos fronterizos.

En éste año, mejor dicho el doce de Enero un terremoto con epicentro en Puerto Príncipe hizo sacudir el país completo, algo poco conocido, ya que la mayoría de los afectados fueron en éste país (se estiman unos trescientos mil), es que también se hizo sentir en países cercano como por ejemplo Cuba; República Dominicana y Jamaica.
El sismo habría  tenido una magnitud de 7,0 grados en un radio de 10 km: “He leído que un terremoto de magnitud 7,3 equivale a la energía liberada por una explosión igual a 400 mil toneladas de TNT.” 1

Hay un detalle a tener en cuenta y es quienes han aportado más a la causa, parece un simple debate entre burgueses, al igual de quien tiene más campos, o quien puede producir más en menos tiempo, pero es un número clave a tener en cuenta: Para empezar, Cuba, tenía 403 cooperantes cubanos en el momento del terremoto en Haití al que se le sumaron otros cuantos al enterarse el mundo del acontecimiento, quienes instalaron dos hospitales de campaña en el que sólo el primer día se dio atención a 676 heridos, los médicos enviados de todo el mundo debían utilizar sus instalaciones, doce en total hasta hoy en día, para poder atender a la población.
Llegando al día 26 de Enero los doctores cubanos habían atendido a más de 25.000 pacientes sin contar con que el gobierno Castrista abrió el paso pleno a los aviones Estadounidenses que quieran pasar sobre la isla con dirección Haití (sacrificándose a algún tipo de “error” estadounidense sobre la isla”).
Otro de los países que más aportaron a la causa fue Venezuela, que en seguida se enteró del sismo puso en vuelo a las Fuerzas de Tarea Humanitaria Simón Bolivar y propuso a la ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América) que se destinen 100 millones de dólares como apoyo financiero para comenzar el proyecto de ayuda integral a Haití tras la catástrofe que vive su pueblo.
El hecho no es aquí quien apoya más, y mucho menos quitarle valor a la catástrofe sino demostrar lo que tiene que pasar para que América Latina esté en vista de todo el mundo.

Cada tanto el mundo entero se horroriza escuchando alguna historia de las tierras del realismo mágico y el Che Guevara, pero tienen que ocurrir hechos descomunales para que realmente presten atención, algunos indígenas que se alzan para reivindicar sus derechos, o un terremoto que deja casi 300.000 habitantes menos en una región y un país destrozado.

El tema en cuestión es Haití, un país con una historia bastante peculiar, donde hubo guerrilleros que intentaron salvar a sus compañeros y resultaron crucificados en la puerta de una iglesia, donde hubo golpes de estado hasta el año 2004 subsidiado directa o indirectamente por algún que otro país del Norte (sépase Estados Unidos).

Su historia de tragedias comienza en el segundo viaje de Colón, si hasta ése momento nos remontamos, cuando desde las Islas Canarias trajo las primeras semillas de caña de azúcar y las sembró en el sitio que hoy ocupa la República Dominicana.
Como dice Eduardo Galeano: “Inmensas legiones de esclavos vinieron de África para proporcionar, al rey azúcar, la fuerza del trabajo numerosa y gratuita que exigía: combustible humano para quemar. Las tierras fueron devastadas por esta planta egoísta que invadió el Nuevo Mundo arrasando los bosques, malgastando la fertilidad natural y extinguiendo el humus acumulado por los suelos." 2

Haití se convirtió pronto en un lugar poblado de esclavos, en 1786 llegaron a la colonia francesa veintisiete mil esclavos y al año siguiente cuarenta mil.

En el año 1792 explotó la primera revolución de la isla, entre hombres y mujeres había quizá unos 12000 esclavos en la capital (Le Cap), una determinada noche los esclavos de los suburbios y alrededores prenderían fuego las plantaciones de caña. A esta señal los esclavos de la ciudad habrían de masacrar a los blancos mientras los de la llanura completaban la destrucción.

Tras años de lucha bajo el liderazgo de François Dominique Toussaint-Louverture , en 1825, ya sin su líder principal Francia cedió la independencia al país dejándolo con un bloqueo Ingles, Estadounidense y obviamente del país que los independizaba, con la tierra destrozada de incendios y plantaciones sobrecargadas

Gracias a la inestabilidad política que había en la isla y su economía que se endeudaba día a día se sucedieron los pretextos perfectos que le dieron a Estados Unidos para invadirlos en 1915, según un texto de Galeano: “los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia.3

¿A que se refería Galeano cuando hablaba de resistencia? Claramente de Charlemagne Péralte, nacido en 1886, que organiza en el monte una resistencia con sus llamados “Cacos”, no habrán imaginado que los estadounidenses la sacaron barato, debieron utilizar aviones y bombardear las zonas rebeldes explotando y desechando plantaciones de café y azúcar enteras.
Charlemagne proclamó un gobierno provisional al norte de la isla, pero gracias a una traición en 1919 fue asesinado y colgado frente a una iglesia, transformándose en un mártir para el pueblo.

En 1934 el presidente Roosevelt ordenó la retirada de las tropas de Haití. O en propias palabras de nuestro ya reiteradamente citado Galeano: “La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.”

En el año 1957, mientras rotaban constantemente gobiernos impuestos por Estados Unidos y diferentes dictaduras y golpes de estado se celebraron las primeras elecciones semi-libres donde venció François Duvalier dedicado a militar dictatorialmente con ayuda monetaria y militar de Estados Unidos hasta ser remplazado por su hijo Jean-Claude Duvalier en 1971 que implementó las mismas medidas, o peores aun.
La estrategia de Duvalier era  mantener a la gente atrasada y sin acceso a la educación ni a la información para dejarlos siempre callados, siempre indecisos.

El menor de los dictadores, Jean-Claude, tenía según el Etant Dupain una fortuna personal de 900 millones de dólares, cantidad mayor a la deuda externa del país entero antes y luego de su exilio.
En Enero de 1986, una gran movilización de gente lo obligó a exiliarse y el ejército se hizo cargo del control del poder mediante la formación de un Consejo Nacional de Gobierno bajo el liderazgo de Henri Namphy (que nombre y apellido poco común para una persona de Haití).

Y para finalizar la historia los dejo otra vez con Galeano que la puede contar mucho mejor de lo que se lo imaginan: “Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso."

Después de tanto sufrimiento a lo largo de toda la historia no sé el porqué de la gente espantada cuando escucharon que Estados Unidos estaba robando bebés del país si después de todo luego de la recomposición del país algún buque yankee desembarcará en la isla para "afianzar su democracia".


1. Fidel Castro Ruz: http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2010/01/15/la-leccion-de-haiti/
2. GALEANO, Eduardo. “Las venas abiertas de América Latina”. Buenos Aires; 2003, p. 85 (Todas las otras citas de Galeano se refieren al mismo libro).
3. GALEANO: “La Maldición Blanca”


Bibliografía:
1) GALEANO Las Venas abiertas de América Latina, 2003, Ed. Catálogos, Buenos Aires, Argentina.
2) MATHEWS Daniel La Revolución de Haití (1791-1804)

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