27 may. 2010

¿Marxismo en Argentina? 1er Manifiesto Socialista Argentino



Marx en Argentina, una persona que tuvo tanta repercusión a nivel mundial aquí en Argentina se sabe poco y nada de su pasado, de quienes fueron los primeros en leerlo, que organizaciones llevaron su nombre, etc.
Por eso mismo redacté éste posteo, para conocer un poco más de ¿Quíenes fueron los primeros en leer Marx en nuestro país? y de que forma..




Podemos considerar como 4 los procesos de difusión que el Marxismo conoció en Argentina:

1)Entre 1871 y 1880, A través de los emigrados franceses que escapaban de la represión que provocó la caida de la Comuna Francesa.
2)Entre 1880 y 1890, a través de los Socialistas alemanes que escapaban de la ley antisocialista promulgada por el canciller Bismarck.
3)Entre 1890 y 1900, de la mano de la Segunda Internacional.
4)Entre 1895 y 1910 Marx en las Ciencias Sociales.



Aquí nos referiremos a la segunda etapa, la que corresponde a los Alemanes expulsados de su nación por la Ley Anti-Socialista que prohibia:
"Comporta la disolución de los grupos socialistas que , la prohibición de concentraciones y manifestaciones, así como la publicación de periódicos izquierdistas; asimismo, autorizaba a los diversos Estados a decretar un un para alejar a o para establecer a quien profesase ideas socialistas"


Cuando una gran cantidad de inmigrantes Alemanes comenzarona encontrarse en Buenos Aires, Karl Mucké tuvo la idea de fundar un Club Socialista..
Según Oddone: "Fue el Club Vorwäts la primera agrupación socialista del país [..] Al Vorwäts debe, pues, el socialismo argentino, los primeros actos de propaganda doctrinaria, gremial y política, y la más remota agitación a favor de la naturalización de los extranjeros".
Su periódico, redactado en idioma alemán fue editado durante 15 años y sirvió de vehículo para la difusión e información del socialismo Internacional.

Surge en 1890- por primera vez en Español- un volante de cuatro páginas, llamado el "Manifiesto a todos los trabajadores de las repúblicas del Plata", del cual se tiraron 20.000 ejemplares. Ya que no conseguí el completo, escribiré los tramos encontrados (Abajo fuente):




"Hermanos nuestros: ¡Salud a todos!
La Europa entera y la República de los Estados Unidos se preparan en los actuales momentos para la gran festividad universal que debe iniciarse el 1° de Mayo del corriente año.
El importante movimiento que será un hecho grandioso en el viejo y parte del nuevo mundo, constituirá seguramente una de las páginas más gloriosas de la historia obrera contemporánea. No se mueven nuestros hermanos para obtener pingües aumentos en los salarios, casi siempre inútiles porque se elevan los artículos de primera necesidad, sino en demanda de que las horas de producción no sean más que ocho.
Un congreso Internacional Obrero reunido en París durante la Exposición Universal, estudió detenidamente el problema social que tanto viene preocupando a todos los Estados, y es del que dimana la iniciativa de celebrar meetings, manifestaciones y día de descanso el 1° de Mayo (1890) en demanda de la jornada de trabajo de ocho horas.
El Comité que suscribe, que hoy da la alerta a todos los trabajadores y Sociedades obreras que existen en las Repúblicas americanas del Sud, ha creído un deber suyo excitar a sus hermanos de infortuino para que preparados y unidos podamos secundar los proyectos de nuestros compañeros de Europa y de los Estados Unidos, universalizando más y más la propaganda en pro de las ocho horas, a la vez que los acuerdos y conclusiones del importante Congreso Internacional de París, que son las siguientes: [... transcribe a contrinuación las concluciones citadas supra]
Por esto suplica el Comité Internacional, constituido con tal objeto, que los obreros hagan la propaganda en sus talleres, en el seno de la familia, entre las amistades, y se organicen sociedades obreras que se pongan en relación con nosotros; y de común acuerdo ver y estudiar los medios de celebrar la festividad en pro de la jornada de ocho horas.
No crean nuestros compañeros, los obreros, que con la rebaja de las horas de trabajo han de alterarse sus salarios ni sudrir aumentos los precios de los productos de los artículos de primera necesidad. Todo al contrario. Lo que influirá es para que tengan ocupación los muchos brazos hoy parados: ora debido al constante desarrollo de la mecánica, ora a las corrientes inmigratorias que sin cesar llegan a los márgenes del Plata, las que se ven obligadas, por la miseria, a trabajar por un trozo de pan en vez de recibir lo que en justicia corresponde a su producción. Si se pide la rebaja de horas de trabajo para evitar estos males que hacen sea innecesaria, en algunos casos, la actividad intelectual y material de los obreros: resultando como consecuencia fatal e inmediata esa enfermedad que denominamos hambre, y ese estado inseguro y zozobroso que llamamos crisis.
El acuerdo del Congreso de París , y con él cuantos trabajadores se prepara a pedir las ocho horas, no representa el goce exlusivo del descanso, sino el medio de inducir a los trabajadores para que amando el estudio puedan beber en las fructíferas fuentes del saber: pues si alguno tiene derecho a internarse en el sagrado recinto de la ciencia experimental, éste es el obrero, que desde que mueve el terruño para aprovechar la savia del suelo en beneficio de todos los seres, hasta que pulimenta los productos ya transformados en industria, ya en primorosidades artísticas, viene constribuyendo con su esfuerzo al continuo despertar humano, dando impulso a las incesantes manifestaciones del progreso que han valido el carácter de"siglo de las luces" a nuestra época.

Fuente: H. Tarcus, "MARX EN LA ARGENTINA: Sus primeros lectores obreros, intelectuales y cientificos"(2007) Siglo veintiuno editores, Argentina.

En la imagen: Friedrich August y Ernest Bellman ambos integrantes del
Club Vorwäts

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